Por Candy mosha
Cicatrices
Es un reflejo digno de ti. Muestra a una persona fuerte, que prefiere morder y lastimarse los dientes a ver un deja vu repetirse.
Cierra los ojos. ¿Escuchas las risas de los niños, recuerdas tu flaqueza para no enfrentarles, rememoras lo sufrido?
Jamás te has quejado, jamás te has hecho una mártir, jamás los has perdonado.
Ahora es diferente, ahora las cosas han cambiado.
Nadie se reirá de ti sin recibir una décima parte del dolor que te han infringido. Infelices, bastardos, no tienen derecho.
Te ven como un demonio, ¿dónde está tu sonrisa, tu compasión, tu simpatía? No las encuentran, antes de que les claves la daga.
No permitirás más bromas de las que te han hecho, degollarás al inconsciente que dañe a tu gente. ¿Qué clase de persona serías si lo permitieras?
Quieres ser fuerte, para ti, para todos en los que te has visto reflejada, quieres dejar de recordar con rabia. Pero no funciona, aún sientes la impotencia llevándote a las lágrimas, aún está esa maldita espina picando tu corazón.
Levántate y mírate en el espejo, piensa que ya no tendrás el mismo miedo que ayer cuando veas las cicatrices. Todas están ahí, visibles e invisibles, profundas y molestas, signos de tu debilidad.
Lo haces cada mañana, con un poco de aprensión, esperando. No van a desaparecer, ya lo tienes asumido, y no eres tan tonta para creerlo. Aguardas pacientemente ese pensamiento de aliento, al que te metes en la cabeza a base de mucho esfuerzo.
Zancadillas para evitar que rías. Golpes para truncar tu dicha. Apuñaladas que han cortado durante demasiado tiempo tu sonrisa. No, no esperas que se vayan al verte.
Mañana, te dices, la aversión habrá desaparecido y finalmente podrás hacerlo. El temor será cosa pasada, desconocerás la tristeza, te regodearás, al combatir nuevas penas, en que tú has pasado por cosas horrendas y has sobrevivido.
Quizá te enorgullezcas incluso, en silencio humilde lo que has hecho. Mañana, finalmente, no valdrá la pena decirte que has caído.
Mañana te dirás finalmente, sin querer reconocimiento alguno, asimilándolo como verdad absoluta, el corazón aceptándolo mansamente y creyendo en eso, que ya no importan las caídas.
Lo importante, te dirás, es que te has levantado.
Ciertamente ya le expresé a mi melli mosha mi eterno agradecimiento por este hermoso poema. Es primera vez en mis 26 años de vida que alguien me dedica un poema, y más cuando me ha dibujado perfectamente con cada palabra, cada metáfora, cada verso.
Ojala pudiese escribir poesía, pero me temo que soy una reverenda mierda en eso ;__; me muero de hambre escribiendo versos (sino, vean mis ridiculos poemas de Saint Seiya), pero al menos pude contentarla y expresarle mi gratitud dibujando algo que sé que ella adora a mas no poder.
De nuevo gracias, mi melli. No lo olvidaré… Nunca.
Tu melliza infernal malhablada que te quiere y te re-adora,
Selene18 “The Spicy” Darkside & Zuster